NDP – DE MANOS AL BARRO: UN PROYECTO ARTÍSTICO Y PEDAGÓGICO QUE EDUCA EN LA DIVERSIDAD (12.06.24)

La Quitxalla y ACUDAM han implicado a 4 jóvenes de la entidad social para que participen mensualmente en la dinamización del proyecto. Se enmarca dentro del espacio Creta (laboratorio de juego con barro) de la guardería y se centra a fomentar la sensibilidad estética y artística, el pensamiento creativo, la investigación y el desarrollo de la autonomía de los niños a través del barro.

El taller se concibe como un espacio creativo donde los niños pueden explorar libremente la arcilla, sin juicios, modelos ni competitividad. Las acciones y las relaciones que se generan al proyecto surgen de manera espontánea y natural. Su objetivo principal es estimular la creatividad y la expresión libre de los niños mediante el uso del barro, desarrollando habilidades motoras y promoviendo la interacción personal utilizando herramientas y materiales complementarios. En su vertiente social, busca fomentar la diversidad para sensibilizar y promover una sociedad más inclusiva con la participación de personas con discapacidad atendidas al Servicio de Terapia Ocupacional de ACUDAM.

Carol Moré, miembro del equipo directivo del centro destaca que compartir el taller con la Desiré, Alexandra, Sedrak, Genís y Montse ha generado una dinámica muy positiva y enriquecedora. Durante las sesiones, se dan momentos tiernos y divertidos, de juego y colaboración, que han hecho nacer una complicidad muy enriquecedora entre todos, de una forma natural y espontánea.

Desde la entidad del Pla d’Urgell se valora muy positivamente la experiencia. Este tipo de actuaciones no solo empoderan las personas con discapacidad, sino que también contribuyen significativamente en su desarrollo personal y social. Al participar activamente en el taller, los jóvenes adquieren habilidades y conocimientos que los ayudan a mejorar su autoestima, autonomía y capacidades sociales. En conjunto, el proyecto acontece un modelo de inclusión y participación comunitaria que promueve el bienestar de todos los implicados y fomenta una sociedad más inclusiva.

Desiré Palomino de ACUDAM ha explicado que “en la primera sesión costó un poco, ahora, esto es fantástico, nos conocemos todos, los ayudamos, reímos, jugamos… estar con los niños y niñas me gusta mucho”.

Alexandra Plesca, otra joven de ACUDAM valora muy positivamente la experiencia “jugamos con los niños, los ayudamos en el taller… cuando vengo en la escuela me siento contenta y me gusta estar con ellos”.

Hoy ha tenido lugar la última sesión del curso en que ha participado una veintena de niños. En septiembre la voluntad es retomar la actuación coincidiendo con el inicio del nuevo curso.